NUESTRA HISTORIA
NUESTRA HISTORIA
Cómo comenzó nuestra historia
Nuestra historia comenzó en 2019, con un pequeño grupo de personas, un llamado de Dios y una gran convicción en nuestros corazones. No teníamos grandes recursos ni una estructura preparada; teníamos fe, disposición para servir y la certeza de que Dios nos había confiado una misión.
Nuestros pastores llegaron desde Brasil, procedentes de las Asambleas de Dios, respondiendo al llamado de Dios para hacer obra misionera en España. Comenzar desde cero no fue fácil. Fueron tiempos de mucho esfuerzo, sacrificio, oración y perseverancia, pero también fueron años en los que pudimos experimentar de manera extraordinaria la fidelidad y la provisión del Señor.
Poco tiempo después de comenzar, en 2020, llegó la pandemia. El mundo atravesó uno de los períodos más difíciles de nuestra generación. Muchas iglesias tuvieron que cerrar sus puertas y nosotros también enfrentamos momentos de gran incertidumbre. Sin embargo, por la gracia y la misericordia de Dios, permanecimos firmes. En medio de las dificultades, el Señor sostuvo a su Iglesia y nos permitió continuar avanzando.
Cada obstáculo fortaleció nuestra convicción de que esta obra no depende solamente de recursos humanos, sino de Aquel que llamó a su Iglesia y prometió:
«Edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella».
Mateo 16:18
Desde aquellos primeros días hasta hoy, hemos visto cómo Dios ha añadido personas, restaurado familias, transformado vidas y abierto caminos donde antes parecía no haberlos. Lo que comenzó de manera sencilla continúa creciendo por la gracia de Dios.
Nuestra misión
Nuestra misión permanece clara: alcanzar España para Jesús.
Creemos en un Evangelio sencillo en su mensaje, pero poderoso para transformar vidas; un Evangelio completamente cristocéntrico, fundamentado en las Sagradas Escrituras y comprometido con la proclamación de Jesucristo.
Queremos ser una iglesia que ama a Dios, sirve a las personas, anuncia la salvación, forma discípulos y permanece fiel a la Palabra, llevando el mensaje de Cristo a nuestra ciudad, a España y hasta donde el Señor nos permita llegar.
Y seguiremos adelante con fe y perseverancia, proclamando el Evangelio y edificando la Iglesia, hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva.
A Él sea toda la gloria. Amén.